Camila Gómez, madre de Tomás Ross, lleva días caminando desde Ancud con destino a Santiago con un objetivo: reunir 3.500 millones de pesos para costear un medicamento que podría salvar la vida de su hijo, quien sufre distrofia muscular de Duchenne (DMD). Luego de que Gómez rechazara la ayuda del Ministerio de Salud, que le ofreció acelerar la importación del medicamento Elevidys pero ninguna ayuda económica, las críticas no demoraron en conocerse.