Sindicatos policiales y asociaciones de la Guardia Civil ha reactivado un conflicto que parecía encauzado: el reconocimiento de profesión de riesgo podría llegar únicamente para los agentes que cotizan en Seguridad Social, dejando fuera a miles de funcionarios integrados en Clases Pasivas, el régimen al que pertenecen la mayoría de guardias civiles y los policías nacionales incorporados antes de 2011. La advertencia es directa: “No aceptaremos un acuerdo dividido”.