La despedida de Francisco Vélez de la presidencia del Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla ha dejado al descubierto una realidad mucho más preocupante que el final de un mandato: la vergonzosa adulación perpetrada por algunos medios tradicionales sevillanos hacia quien, durante dos legislaturas completas, ha protagonizado una de las presidencias más intrascendentes que se recuerdan, salvo para quienes han vivido durante años a la sombra de su poder y de los privilegios...