“Estoy dedicado a las cosas que me gustan”, dice Manuel Agosin profesor emérito de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile, sentado en uno de los salones principales del Palacio Astoreca, una elegante mansión de estilo neoclásico construida a inicios del siglo XX en el barrio Dieciocho, otrora epicentro de la elite económica de nuestro país, y que desde hace décadas ocupa el Colegio de Contadores.