De los desiertos de sal al Creciente Fértil: unos científicos relevan el largo, cambiante y milenario recorrido del río Éufrates, cuna de la civilización humana. Al principio, las aguas del río desembocaban en el mar Mediterráneo, en una época en la que este era un enorme desierto salino. El misterio geológico que rodeaba la formación y la evolución del río Éufrates, uno de los cursos de agua más emblemáticos de la historia de la humanidad.