El gobierno se preocupa por el estancamiento de la actividad económica. Al parecer, ya decidió, en los términos de A. Werner en un notable artículo, que esa actividad es funcional para la consolidación de la hegemonía del régimen. Le tomó tiempo. El crecimiento económico desciende desde fines de 2022. Hasta hace poco, el gobierno afirmaba que la economía iba muy bien. Ahora, se preocupa por la reducida inversión, un motor perdurable del crecimiento; en febrero fue 11% menor a julio de 2024.