La paz de Petro no es total ni parcial siquiera, pero es buen ejemplo de la instrumentalización de la palabra paz en la política colombiana, que no empieza ni termina con el presidente Gustavo Petro. Paz ha sido una palabra explotada, exprimida y hasta manoseada desde hace décadas, con propósitos electorales. (Le puede interesar: Lo que Petro hace bien). Cuando veo el símbolo de paz, con frecuencia se me viene a la cabeza esta idea simple: la paz es una paloma.