El desarrollo de los biosensores se ha incrementado recientemente, ya que esta tecnología permite la detección de una enfermedad o anomalía en el cuerpo humano; por ejemplo, la inflamación causada por agentes agresores del organismo humano, facilitando así el diagnóstico preciso por parte del médico. Asimismo, sirve para detectar la presencia de algún compuesto no deseado en alimentos y agua, por mencionar algunas aplicaciones.