El pasado nos recuerda que hasta los lugares más recónditos puede albergar grandes historias. Villalba de la Sierra es un pueblo de la provincia de Cuenca con poco más de quinientos habitantes. Este oasis de tranquilidad se encuentra a escasos 40 kilómetros de la capital, como alternativa ideal para convivir con las comodidades de la ciudad, pero con la calma que da un pueblo. En el siglo XIX, su población no alcanzaba un par de centenares, concretamente unos 183 a mediados del siglo.