— Foto: FreePik Suecia revirtió parte de su apuesta por la educación digital y devolvió protagonismo a libros, cuadernos y bolígrafos en las aulas. La medida busca frenar la caída en comprensión lectora y concentración escolar, pero abrió un debate con empresarios, docentes y expertos que advierten riesgos para la formación digital de los alumnos. En Nacka, a las afueras de Estocolmo, estudiantes de último año ya cargan otra vez textos impresos y materiales físicos en sus mochilas.