Tres fuentes diferentes para confirmar lo que ya muchas familias asturianas sabían: «Es muy difícil lograr acceso a una plaza geriátrica». Tanta es la demanda que, según explica Belén Ordiz, «incluso las plazas de ocupación temporal», las previstas para estancias posteriores a un ingreso hospitalario o para respiro de la familia cuidadora, «están ocupadas. En la búsqueda que hicimos recientemente todos los compañeros nos dijeron que estamos a tope». Oferta pública.