El activo más valioso que posees es el tiempo, y una vez perdido, no puedes recuperarlo. Si lo estás invirtiendo en actividades que no son fundamentales para tu negocio, o que no requieren de las habilidades únicas del propietario, empresario o CEO, entonces estás descuidando las cosas en las que verdaderamente necesitas enfocarte. Aquí es en donde entra en juego el equipo adecuado.