Hace cuatro años, el TEC de Monterrey, la universidad tecnológica más prestigiosa de México y Latinoamérica, no quiso quedarse con los éxitos del presente: para anticiparse a las rápidos cambios globales, técnicos y sociales, creó el Instituto para el Futuro de la Educación, un centro donde se piensan, desarrollan y aplican nuevas modalidades de enseñanza para tiempos cambiantes.