El pasado mes de mayo, una mujer embarazada de 24 semanas ingresó de urgencia en el hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo con una disección aórtica aguda tipo A, una de las patologías cardíacas más graves y con una mortalidad extremadamente alta en las primeras horas, que afecta a tres de cada 100.000 personas al año. La operación requirió la parada circulatoria de la madre durante aproximadamente media hora, un procedimiento de altísimo riesgo que comprometía también la vida del feto.