Si el sueño de Andoni Ortuzar se cumple, dentro de unos años ya no tendrá que ir en avión a sus reuniones con el PP en Madrid. Podrá hacerlo por tierra, a bordo de un tren tan rápido como polémico. El TAV, una de las infraestructuras más caras que Euskadi haya conocido, está más cerca de hacerse realidad gracias al acuerdo alcanzado esta semana entre el PNV de Ortuzar y el gobierno del PP.