La Hospitalización a Domicilio (HDOM) es, en esencia, un hospital sin paredes: permite recibir el mismo tratamiento que dentro del hospital, pero sin salir de casa. A pesar de los buenos resultados, el modelo todavía afronta retos importantes para seguir creciendo y consolidándose. Algunos son comunes a muchos sistemas de salud, otros están vinculados a la transformación de la sociedad y al papel de la tecnología.