La eliminación de Países Bajos frente a Marruecos en los 16avos de final del Mundial 2026 dejó una de las historias más curiosas del torneo. En la definición por penales, Justin Kluivert falló su remate y quedó marcado por una coincidencia que lo une de manera increíble con su padre, Patrick Kluivert. El delantero del Bournemouth estrelló un disparo rasante contra el palo derecho del arquero Bono cuando la serie todavía estaba abierta.