La Casa de la Moneda volverá a encender sus máquinas. En los enormes edificios ubicados en Retiro y en la planta que alguna vez fue Ciccone Calcográfica, estatizada como uno de los salvamentos del exvicepresidente Amado Boudou, se sentirán a pleno las máquinas impresoras. Pero que no se alerte el presidente Javier Milei con ese sonido de emisión que tanto lo perturba: por al menos un año y medio, las máquinas de la imprenta producirán billetes nigerianos. No serán pesos argentinos, sino nairas.