¿Para qué sirve un historiador o historiadora del arte? Buena pregunta. Pues, aparte de para gastarse todo su precario sueldo en las tiendas de los museos, para infinidad de cosas. Para tantas, que es difícil enumerarlas, en realidad. Por un lado, está lo grande, a lo que se dedican la mayor parte de los historiadores del arte, que es la gestión de los museos, la compra y venta de arte y la conservación y restauración, donde es clave la figura de los restauradores. Pero va más allá.