Algunas noches no están hechas para ser contadas, sino para ser vividas. Y, sin embargo, lo ocurrido el pasado sábado 11 de abril en Madrid merece ser narrado con detalle. Porque lo que propuso Barry B junto a Ballantine’s True Music fue mucho más que una fiesta: fue una declaración de intenciones, un punto de inflexión y, sobre todo, la apertura oficial de una nueva etapa artística. Días antes del evento, ya se intuía que no sería algo convencional.