Reconfortante, acogedora, sabrosa, nutritiva, digestiva, saludable, fácil de hacer, potencialmente espléndida y memorable, la sopa es la cenicienta de la cocina contemporánea. Contrariamente a otros alimentos y elaboraciones más complejas u ostentosas, la sopa se ha quedado muy atrás en nuestra consideración gastronómica, hasta el punto de que el historiador culinario Fernando Rueda teme que, cualquier día, la cuchara sopera desaparezca.