La población de lince ibérico marca un nuevo máximo histórico con 2.633 ejemplares ―1.711 adultos o subadultos y 952 cachorros―, un 10,9% más que el año anterior, cuando se registraron 2.401, según el censo de 2025 difundido este viernes. La otra cara de la recuperación del emblemático felino se encuentra en la elevada mortalidad en carretera y otras infraestructuras: de las 273 muertes contabilizadas el año pasado, 212 se deben a atropellos, el 77,9% del total.