Cuando terminó de escribir el libro, Paz López (Santiago, 1981) echó la vista atrás sobre sus palabras y fue consciente, quizá por por primera vez, de que entre sus páginas había congregado a una serie de figuras de la ‘intelectualidad pop’ –de Pasolini y Plath a Nick Cave, pasando por Natalia Ginzburg y Francesca Woodman– que compartían entre sí un curioso rasgo.