Tras una investigación -una de las más extensas del país ibérico- que tomó a la Fiscalía de Portugal 10 años para completar, el pasado 15 de octubre finalmente comenzó el juicio sobre el colapso fraudulento del Grupo Espirito Santo (GES) y de la principal marca del holding financiero, el Banco Espirito Santo (BES). Ricardo Salgado, expresidente de la entidad financiera, figura en el proceso como el más prominente de los imputados, recipiente de cargos por 62 delitos.