Según consta en la investigación, la fiscalía analiza si el automóvil fue utilizado en la logística posterior al femicidio, lo que coloca a Andreani en un punto sensible de la cadena de hechos. Su defensa sostiene “la falta de participación directa en el crimen”, pero el hecho de no haber ampliado su declaración en instancias clave deja sin explicación judicial una serie de interrogantes sobre el vínculo entre el vehículo y los movimientos posteriores al hecho.