En concreto, uno de los casos que tomó trascendenciacorresponde a la familia Martín, que denunció la construcción de una estructura de hormigón sobre la parcela donde descansaban los restos de su madre y sus hermanos. El otro, pertenece a Graciela Apaolazza, una madre que aseguró que en el lugar donde estaba enterrado su bebé se construyó una nichera “por error”.