Hay una escena que, muy seguramente, se repite todos los días en Colombia y en buena parte del mundo: el primer día de colegio, el niño con uniforme nuevo, el cartel con su nombre, el curso, la edad y una sonrisa que derrite a cualquiera. La mamá o el papá toma la foto, la sube a Instagram, Facebook o WhatsApp, y escribe algo como: “Mi bebé creció”. Llegan los corazones, los comentarios de la familia, las felicitaciones de los amigos. Todo parece tierno, normal, incluso hasta necesario.