La fiebre del Mundial no para de crecer en Nueva York, especialmente en las comunidades hispanas, a medida que avanzan las eliminatorias de la Copa del Mundo. De Jackson Heights a Corona, y de Washington Heights a El Bronx y Long Island City, colombianos, mexicanos, ecuatorianos, argentinos y brasileños viven cada jornada con los nervios a flor de piel, convirtiendo restaurantes, bares y plazas en verdaderos puntos de encuentro para seguir a sus selecciones.