La subida del euríbor por la incertidumbre desatada tras la guerra de Irán está causando diferencias notables en las políticas de los bancos y consecuencias dispares para empresas y familias. Las pymes, desde que estalló el conflicto, se están llevando hasta la fecha la peor parte, ya que son las que han soportado un mayor encarecimiento en los créditos que contratan.