Si hay que iniciar una gran revolución, que la lidere Shinji Mikami. De largo, uno de los nombres más influyentes de la industria del videojuego moderno. Hacerle responsable de infestar durante décadas los videojuegos de zombis a raíz del éxito de Resident Evil es justo y, a la vez, eso apenas supone la punta del iceberg. Y pese a que, todavía no ha cumplido su gran sueño de ser un piloto de Fórmula 1, sigue provocando pesadillas a generaciones enteras de jugadores a base de juegazos.