Las opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados. Las instituciones culturales del país, particularmente el Instituto de Cultura Puertorriqueña, han enfrentado limitaciones severas de recursos humanos y económicos que han dificultado priorizar sistemas robustos de recopilación y análisis de datos, destaca Héctor Berdecía.