Nadie discute que la interna libertaria está agitada. Pero se vuelve complejo evaluar hasta qué punto la exposición de esas disputas le inyecta fragilidad al oficialismo de cara a la elección de 2027. Javier Milei agita, cuando le conviene, la chance de que resurja lo que bautizó como “riesgo kuka”, aunque en simultáneo, funcionarios como Luis Caputo afirman que esa chance hoy es muy baja. Por empezar, para los mercados riesgo kuka no es sinónimo de un retorno del kirchnerismo.