Madrid lleva años viviendo una pequeña gran revolución cervecera. A la explosión de cervezas artesanas se le ha sumado algo todavía más interesante: las catas de cerveza con maridaje, experiencias donde la cerveza deja de ser “solo una bebida” para convertirse en protagonista gastronómica. Y sí, aquí ya no se viene solo a beber: se viene a entender, comparar y disfrutar. La Madrid gastronómica no se queda atrás.