Glorificado, el Toro Enmaromado de 2026, completó el recorrido acortado en una hora y treinta y tres minutos. El Cebada Gago, que debutaba en las calles benaventanas hizo gala de una dureza inusitada, porque durante ese tiempo se resistió a mostrar las virtudes de la zancada sanferminera que caracteriza el encaste y se limitó a pasearse por la ciudad comportándose a la defensiva. Impuso un ritmo lento, pero terminó llegando a meta sin desmoronarse.