Actualmente, estamos viviendo una segunda revolución cuántica en la que la mecánica cuántica está pasando de ser una curiosidad de laboratorio a una herramienta del mundo real. Es muestra de ello el desarrollo de sofisticadas redes cuánticas de información. Para seguir avanzando en este campo es de suma importancia contar con tecnologías basadas en la manipulación de la luz capaces de abordar los retos que existen actualmente y cuyas soluciones han sido hasta ahora esquivas.