14 de junio de 202600:008'minutos de lectura Por Jaime BaylyPARA LA NACION Navegando por el lago Como a bordo de una pequeña embarcación capitaneada por un italiano encantador, vestido todo de blanco, llamado Vito, que parecía unos años mayor que yo y hablaba un inglés trufado de palabras italianas, le pedimos al patrón del barco, transcurrida una hora contemplando los paisajes deslumbrantes, las villas señoriales a orillas de ese cuerpo de agua dulce, que detuviera el bote un momento porque...