El caso que sacudió a la Iglesia Católica en Colombia tiene ahora un desenlace trágico. El sacerdote manizaleño Julio César Quintero Grisales, quien había denunciado una presunta deuda superior a los $1.000 millones que involucraba al obispo de Cúcuta, monseñor José Libardo Garcés Monsalve, y a su hermano, falleció meses después de haber sido suspendido de su ministerio.