Casi como una secuela volcánica, Naomi Campbell relevó a la divina Iman en la cuota de la diversidad. Incluso llegó mucho más lejos, al convertirse en la primera modelo negra en inmortalizarse en la portada de la edición british de Vogue en agosto del 88. Hizo retruécano poco después, pero en la versión francesa. Ayudó que su íntimo mentor, Yves Saint Laurent, amenazara con boicotear a la publicación si se seguía negando a la inclusión en la cover de una modelo lejos del canon caucásico...