Desde fuera, el emplazamiento sito en un lugar indeterminado de Ucrania parece algo inocuo. Un lugar al que nadie prestaría atención. Sin embargo, en este preciso instante desde esta habitación repleta de ordenadores y pantallas de plasma se coordina la acción "de un millar de drones", asegura el comandante Kyr, jefe del "centro de coordinación" de aeronaves no tripuladas (UAV) que controla esta región.