Las dos grandes guerras parecen estar en un impasse y el fervor de los movimientos geopolíticos ha disminuido por el momento. Volverá pronto. El shock político se ha trasladado al territorio nacional con la imputación de Zapatero pero, como acostumbro a hacer en estas columnas, dejaré a los expertos en política nacional que asuman la responsabilidad de dar sentido a esta situación y predecir su impacto a medio y largo plazo.