Se sospechaba que un talento histórico había llegado a la Fórmula 1 con Kimi Antonelli. Su pole dejaba el aroma de las grandes estrellas, aunque todavía precoces. El gran favorito, Charles Leclerc, acabó contra los raíles, y Max Verstappen estuvo a punto de liarla un año más. Saldrá junto al piloto italiano en primera línea, la victoria aún no está descartada. Carlos Sainz se quedó con la miel en los labios.