Dice el tópico que lo más importante para un piloto de Fórmula 1 es vencer a su compañero de equipo. Con el mismo monoplaza y las mismas prestaciones, las comparaciones son inevitables. Pero Fernando Alonso llevaba ya mucho tiempo sin tener que preocuparse por eso. Desde hace casi dos años, concretamente desde la carrera de Silverstone en 2024, siempre había superado a Lance Stroll en clasificación, muchas veces con una ventaja considerable.