Los Trastornos de conducta Disruptiva (DBD) presentan un desafío significativo para la salud mental juvenil en Estados Unidos, especialmente en niños de 4 a 7 años. La Capacitación en Manejo de Padres (PMT) emerge como un enfoque efectivo, aunque su aplicación en la práctica cotidiana y su impacto en el comportamiento de los niños y los factores de riesgo asociados necesitan más esclarecimiento.