A sus 25 años, Erling Haaland se ha consolidado como uno de los futbolistas más dominantes del mundo, pero el delantero del Manchester City asegura que gran parte de su rendimiento no depende únicamente de lo que hace durante los partidos o los entrenamientos. Para el internacional noruego, la recuperación se ha convertido en una pieza esencial de su carrera, hasta el punto de considerarla la lección más valiosa que ha aprendido desde que dio el salto al profesionalismo.