Jude Bellingham durante el partido frente a Panamá. Actualizado 28/06/2026 - 00:45CEST Inglaterra ya está en dieciseisavos. Pero, una vez más, el billete lo pagaron sus cracks. Fueron Bellingham y Kane quienes rescataron a Thomas Tuchel de otra noche de fútbol plano, lento y sorprendentemente pobre para una selección con semejante talento. Panamá necesitó muy poco para hacer daño y, durante muchos minutos, volvió a instalar la misma sensación que perseguía a Inglaterra con Southgate.