El gran cuello de botella de la movilidad eléctrica no han sido las baterías. Tampoco los motores… Han sido los materiales con los que se fabrican. Mientras Europa acelera la electrificación, hay un problema que lleva tiempo preocupando tanto a fabricantes como a gobiernos: casi todas las tierras raras que necesita la industria llegan desde China. Y cuando hablamos de "casi todas", hablamos de alrededor del 90% del suministro mundial.