En estos tiempos, cuando las sociedades enteras enfrentan retos mayúsculos, en algunas regiones de México se suma otra crudísima e inadmisible realidad: la venta de personas, sobre todo de mujeres, auspiciada por familiares que piensan y aseguran que ellas son de su propiedad. En el año 2020, el matrimonio infantil se tipificó como delito en México.