-Para quienes aún no conocen este rincón del Albaicín, ¿cómo nació la Peña Flamenca Cueva la Bailaora? -Nació, hace ya dieciséis años, por la necesidad de expresar mi pasión por el flamenco y porque sentía que el Cerro de San Miguel necesitaba un lugar así. Rehabilité mi cueva bailando en las calles y, desde el primer día, el objetivo fue crear un espacio autosuficiente, libre, que funcionara gracias al impulso de sus socios y voluntarios, al margen de los circuitos comerciales.