La investigación sobre los envíos argentinos desde 1984 hasta la actualidad —aún no sistematizada de manera integral en la bibliografía existente— permite observar que esta trayectoria no responde a una evolución homogénea, sino a un proceso de construcción institucional progresiva, atravesado por avances, retrocesos y tensiones persistentes. El punto de inflexión se produce en 2011, con el envío de Adrián Villar Rojas y la instalación de la Argentina en el circuito del Arsenale.