Hay grupos trasnacionales que tienen verdaderos imperios mundiales en el fútbol. City Group o la franquicia RedBull tienen múltiples equipos a lo largo de la esfera, siendo varios de ellos verdaderas potencias en sus ligas. Pero, muchos años antes que este suceso mundial apareciera, en Chile se vivió un imperio propio en el fútbol. La empresa Bata, de origen checo y con sede en Suiza, tuvo dos equipos en el fútbol chileno.